El Altar Guardián nace para habitar uno de los lugares más importantes del hogar: la entrada. Ese punto donde salimos al mundo y volvemos a casa. Su diseño triangular actúa como un símbolo de protección, sostén y cuidado, recordándonos que cada partida y cada regreso pueden ser un acto consciente.
Este altar no está pensado solo para observarse, sino para usarse. Es un espacio donde dejar las llaves, pequeños objetos significativos o símbolos personales, transformando un gesto cotidiano en un ritual de presencia. Al colgar tus llaves, sueltas el día; al tomarlas, eliges cómo salir al mundo.
El triángulo, en geometría sagrada, representa estabilidad y resguardo. En el Altar Guardián, esta forma crea un pequeño refugio energético que cuida el hogar y a quienes lo habitan. Es un recordatorio silencioso de que el hogar también se protege desde la intención.
Ideal para quienes desean orden, protección y consciencia en lo simple, este altar acompaña la vida diaria sin exigir rituales complejos. Solo presencia.
👉 Un guardián para tu hogar, un ancla de cuidado en lo cotidiano.





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